La presidenta de AERVI reivindica en FIAA 2026 el papel estratégico de la distribución multimarca para garantizar la disponibilidad de las flotas. También ha destacado el acceso a la información técnica, la comunicación y la atracción de profesionales como algunos de los principales retos de la posventa del vehículo industrial.
La disponibilidad del vehículo, la coordinación entre flotas, talleres y distribuidores y la necesidad de atraer nuevos profesionales fueron algunos de los principales ejes de la intervención de Cristina Pedreño, presidenta de AERVI, durante la mesa redonda “Rentabilidad y mantenimiento eficiente de las flotas del transporte de viajeros y mercancías”, celebrada en el marco de FIAA 2026, la Feria Internacional del Autobús y del Autocar, en IFEMA MADRID. La jornada, organizada por el Club de la Posventa del Vehículo Industrial, reunió a representantes de diferentes eslabones de la cadena de valor para analizar cómo un mantenimiento eficiente puede contribuir directamente a mejorar la rentabilidad, la seguridad y, especialmente, la disponibilidad de las flotas. Para la presidenta de AERVI, existe un objetivo que comparten distribuidores, talleres y empresas de transporte: conseguir que los vehículos permanezcan inmovilizados el menor tiempo posible.
Más comunicación para anticiparse a las necesidades de la flota
Pedreño puso el acento en la planificación y el intercambio de información. La distribución de recambios necesita disponer de producto y capacidad logística para responder con rapidez, pero resulta imposible anticipar todas las necesidades únicamente mediante la acumulación de stock. De ahí que la comunicación con las empresas de transporte y los talleres resulte cada vez más importante. Conocer con antelación los mantenimientos previstos, las características de los vehículos, su antigüedad, su utilización y las necesidades concretas de cada flota permite preparar mejor la respuesta de la posventa y reducir los tiempos de espera. “Si no hay comunicación con las flotas, por mucho almacén que tengas no vas a cubrir las necesidades del mercado”, señaló Pedreño.
Esta coordinación permite que la distribución pueda anticiparse, que el taller organice mejor sus cargas de trabajo y que la empresa de transporte reduzca el riesgo de mantener inmovilizado un vehículo más tiempo del estrictamente necesario. Una planificación adecuada beneficia a toda la cadena: permite al transportista organizar sus vehículos; al taller, programar los trabajos y disponer de los recursos necesarios; y al distribuidor, anticipar el suministro del recambio.
La distribución multimarca cubre prácticamente todas las necesidades del vehículo industrial
Durante su intervención, Cristina Pedreño reivindicó la capacidad alcanzada por la distribución multimarca para dar respuesta a un parque extremadamente diverso. “La distribución multimarca cubre el 99% de las necesidades que pueda tener una cabeza tractora, una plataforma, un bus o un autocar”, afirmó. Por ello, la distribución independiente debe ser capaz de ofrecer diferentes alternativas en función del vehículo, su utilización, su vida útil prevista y las necesidades económicas y operativas de cada cliente. En palabras de Pedreño, el objetivo es proporcionar un “servicio 360 grados” capaz de cubrir las necesidades de mantenimiento de todo el vehículo y durante las diferentes etapas de su vida útil.
Una posventa cada vez más importante para las flotas
Los datos presentados durante la jornada por el Club de la Posventa del Vehículo Industrial ayudan a dimensionar esta relación entre transporte y posventa.
Según los datos expuestos correspondientes a la evolución de la cifra de negocio entre enero y julio de 2026, la actividad de la posventa mantiene un comportamiento dinámico. En la presentación se situó el crecimiento del taller en el 5,7%, mientras que la distribución de recambios alcanzó un 8,3%. En el transporte también se presentó una evolución positiva de la cifra de negocio, con incrementos tanto en mercancías como en viajeros. Estos datos reflejan dos actividades estrechamente relacionadas: cuanto mayor es la utilización de los vehículos y su actividad, mayor es también la necesidad de mantenimiento, reparación, suministro de componentes y servicios capaces de garantizar su disponibilidad.
Pero el mercado está cambiando también desde el punto de vista de su estructura. Durante la jornada se puso de manifiesto la progresiva concentración experimentada por el transporte durante la última década: hay menos empresas, pero las flotas han aumentado su tamaño medio. Según los datos presentados por el Club, entre 2016 y 2025 el número de empresas de transporte de mercancías se habría reducido alrededor de un 5%, mientras que en viajeros la reducción alcanzaría aproximadamente el 23%. Paralelamente, el tamaño medio de las flotas habría aumentado un 34,7% en mercancías y un 38% en viajeros. Las flotas de mayor tamaño disponen de una capacidad creciente para planificar sus mantenimientos, analizar datos, organizar recursos propios y exigir mayores compromisos a sus proveedores. Al mismo tiempo, continúa existiendo un tejido muy relevante de autónomos y pequeñas empresas que mantiene una elevada dependencia del taller multimarca y de la distribución independiente.

Rapidez, calidad y competencia técnica
Las pequeñas flotas y los profesionales autónomos presentan una dependencia mucho mayor de los talleres externos y multimarca. En cambio, entre las grandes flotas aumenta la disponibilidad de medios internos para realizar determinados trabajos de mantenimiento y reparación. Según los datos presentados por el Club, el 73% de las grandes flotas dispone de recursos propios para realizar trabajos de mantenimiento o reparación y el 43% cuenta con taller propio. A medida que aumenta el tamaño de la flota también aumenta la exigencia hacia los proveedores: mayor especialización, mayor cobertura de asistencia, utilización de datos, capacidad de respuesta fuera de la base y compromisos concretos para reducir los tiempos de inmovilización.
La tecnología cambia también las necesidades del taller y la distribución
Otro de los grandes cambios señalados por Pedreño es la transformación tecnológica de los vehículos. La mecánica tradicional convive cada vez más con electrónica, sensores, sistemas de asistencia, diagnosis y componentes que requieren conocimientos y procedimientos mucho más especializados.El profesional que mantiene hoy un autobús, un autocar o un camión necesita, por tanto, competencias diferentes a las que se requerían hace apenas unos años. Y esta evolución afecta tanto a los talleres como a la distribución. Para Pedreño, disponer de acceso a la información técnica necesaria para identificar componentes y realizar correctamente una reparación es fundamental para garantizar una posventa competitiva.
La reparación de un autocar puede resultar perfectamente viable para el taller independiente si este dispone de la información adecuada. Cuando fabricantes y carroceros facilitan la identificación de los componentes y el acceso a la información necesaria, la cadena multimarca puede responder. Por ello, además de producto y capacidad logística, el futuro de la posventa pasa cada vez más por compartir información y conocimiento.
La falta de profesionales, uno de los grandes retos de la posventa
Pero si hubo un reto sobre el que Cristina Pedreño quiso llamar especialmente la atención fue el de las personas. “Con la jubilación de un profesional de la posventa no hay recambio, ni en la distribución ni en el taller”, advirtió. La falta de profesionales cualificados afecta al conjunto del vehículo industrial: mecánicos, técnicos especializados, profesionales de recambios y otros perfiles necesarios para mantener operativa la cadena de servicio. A ello se suma una transformación de las expectativas laborales de las nuevas generaciones. Los jóvenes valoran de forma creciente la conciliación, la organización de las jornadas y la calidad de vida. Para Pedreño, el sector debe asumir esta realidad y adaptar también su forma de trabajar si quiere competir por el talento. La presidenta de AERVI puso como ejemplo la reorganización que ya se está produciendo en numerosos talleres. Durante años, la disponibilidad permanente se consideró prácticamente inherente al vehículo industrial. Hoy, esa capacidad de respuesta continúa siendo necesaria, pero empieza a organizarse de otra manera.
El 24/7 no tiene por qué desaparecer, pero debe estructurarse dentro de una organización del trabajo compatible con horarios más racionales y saludables. La propia evolución de las flotas está favoreciendo este cambio. Una mayor planificación de los mantenimientos permite organizar con antelación las intervenciones, reducir urgencias y distribuir mejor las cargas de trabajo.
Hacer atractivo el sector para las nuevas generaciones
Para AERVI, atraer talento exigirá también explicar mejor qué es actualmente la posventa del vehículo industrial. El sector ya no puede presentarse únicamente como un entorno asociado a la mecánica tradicional. La creciente incorporación de electrónica, sensores, diagnosis, conectividad y nuevos sistemas de propulsión está transformando profundamente los perfiles profesionales.
El mantenimiento del vehículo industrial requiere cada vez más conocimiento técnico, formación continua y capacidad para trabajar con tecnologías avanzadas. Este cambio puede convertirse también en una oportunidad para acercar el sector a jóvenes interesados en ámbitos tecnológicos que quizá todavía no contemplan la posventa como una posible salida profesional. Pero para conseguirlo será necesario actuar en varios frentes: formación, colaboración con centros educativos, comunicación sobre las oportunidades profesionales existentes y adaptación de la organización laboral.
“Entre todos tenemos que hacer atractivo al sector”, resumió Pedreño.
La intervención de la presidenta de AERVI en FIAA dejó finalmente una reflexión que trasciende al propio mercado del recambio: la posventa del futuro dependerá cada vez más de la capacidad de colaboración de toda la cadena. Flotas, talleres, distribuidores, fabricantes y carroceros forman parte de un mismo ecosistema cuyo objetivo final es mantener el vehículo seguro, eficiente y disponible.